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Empresa

MÁQUINAS DE PASTA FRESCA

Una pasión desde hace
más de un siglo

En 1805 nació Fonderia in Bronzo Fratelli Bottene en Marano Vicentino, dando lugar a la que en un principio fue una fundición y en las décadas siguientes se convirtió en un taller para reparar máquinas de pequeño tamaño.

Gracias a la experiencia adquirida a mediados de 1800, se creó una herramienta rudimentaria para elaborar pasta fresca.

Fue en el lejano 1875 cuando Francesco Bottene, tatarabuelo del propietario actual, solicitó y obtuvo la Patente Regia n.º 8014 para la que entonces se denominó «Nueva máquina para la elaboración de pastas en familia». Más conocida como «Bigolaro», es decir, una máquina para hacer bigoli, que en dialecto véneto se refiere a unos spaghetti muy gordos, o «Torchio», se convirtió rápidamente en una herramienta muy codiciada no solo por las familias vénetas. Además de los bigoli, se podían elaborar «gargati», unos rigatoni con un grosor de pasta consistente y grandes estrías (parecidas a los rigatoni o maccheroncini).

En los años siguientes, se sucedieron varios premios empresariales; en 1905, la Asociación de Industriales de Italia en Milán nos concedió el títulode miembro de los Industriales de Italia, y en 1925, gracias a nuestra participación en la Exposición Universal de Roma, nos concedieron la«Medalla de Oro y la Cruz del Gran Premio por la fabricación de prensas de asas para pasta«.

La auténtica revolución industrial se produjo a mediados del siglo pasado cuando, allá por los años 50, a la producción del clásico bigolaro manual se añadió la de las primeras prensas automáticas.

Los avances constantes en tecnología y las nuevas exigencias del mercado nos llevaron a fabricar máquinas de pasta fresca cada vez más completas, ampliando poco a poco nuestra gama con distintas capacidades, accesorios y una cantidad de trefilas cada vez mayor para satisfacer todas las necesidades de nuestros clientes.

Con el paso de los años, no hemos dejado nunca de lado la fiabilidad de nuestra marca y hemos creado productos duraderos y de alto rendimiento para la restauración, las comunidades, las tiendas y las familias, respetando siempre la tradición de la pasta de nuestros antepasados.

En los años 70 nos dimos a conocer en el extranjero con las primeras exportaciones.

Nuestros primeros clientes fueron italianos, hijos de emigrantes, que a menudo trabajaban en la restauración y, con la ayuda de nuestros productos, empezaban a dar a conocer la cultura y las tradiciones italianas de sus padres también a través del arte culinario.

Durante la gran recuperación industrial, a mediados de los años 70, nació Lillodue: nuestra máquina de pasta ideal para las familias y pequeños restaurantes. Gracias a su pequeño tamaño, la facilidad de uso y el poco mantenimiento, no tardó en convertirse en un pequeño electrodoméstico muy codiciado.

En 2005, el año en el que celebramos nuestros 200 años, Confartigianato nos otorgó el «Premio a la tradición artesanal».

La empresa, ahora denominada Bottene F.lli Srl, pasó a la 6.ª generación logrando mantener firmes los principios de tradición y familia por los que la empresa ha sido siempre sólida y fiable.

El fortalecimiento del mercado exterior a través de la consolidación de sus socios y la participación en un número cada vez mayor de eventos de interés internacional hacen que aún hoy, tras más de doscientos años de historia, las máquinas de pasta fresca Bottene sean un punto de referencia tanto en el sector doméstico como en el de la restauración, que siempre han reconocido la calidad de un verdadero producto 100% Made in Italy.

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